Prosiguiendo con las entrevistas, también era obligado hablar un poco sobre la cuestión de la privacidad, habida cuenta de que Tuenti presume de estar menos sujeta al escrutinio público que Facebook gracias, entre otros factores, a la accesibilidad restringida o por invitación que existe en esta red. Sobre la sensación de seguridad que transmite la plataforma, una de las personas entrevistadas reconoce que a veces advierte a sus amigos que no suban fotos comprometidas en las que ella aparezca. "Muchas veces salimos de fiesta y estás al día siguiente como en tensión porque no te gusta que suban fotos que salgas mal o de cualquier forma. Es como que tienes que estar pendiente para desetiquetar o quitar cosas...".
Por tanto, a pesar de ese halo de privacidad asociado a Tuenti, parece deducirse que los usuarios no siempre están seguros de los contenidos que vierten sus contactos y, por ello, recurren a fórmulas menos visibles como el chat interno de la plataforma. El hecho de que algunos JUM como los entrevistados sigan apelando a una comunicación sincrónica similar a la que antes existía con programas como MSN Messenger nos indica, además, que no siempre estos jóvenes están lo suficientemente preparados, en términos de sabiduría digital, para afrontar otras formas de comunicación 2.0 más interactivas y explotar sus distintas posibilidades. ¿Por qué pasaron entonces de MSN a Tuenti? Una de ellas da la siguiente versión: "Yo, por mí, hubiese seguido utilizando Messenger porque me parece más cómodo y la conversación se ve más clara que en el Tuentichat, que es un cuadro muy pequeñito y las letras apenas se ven bien. Pero como la mayoría de la gente ha ido dejando Messenger y ha empezado a usar Tuenti, por eso mismo lo he dejado de usar". Interpretamos, por tanto, que el sentimiento de pertenencia a un grupo y la necesidad de adherirse a sus formas de comunicación para seguir dentro de él es uno de los desencadenantes de la elección de Tuenti por parte de algunos jum.
De lo que no hay duda es que, al menos tomando como ejemplo a las dos chicas entrevistadas, los jum se distinguen por su capacidad multitarea. Al mismo tiempo que escriben en el chat de Tuenti, buscan información para trabajos de la universidad o escuchan música de sus cantantes o bandas favoritas.
En cuanto a estilos de vida, una de las facetas que César Bernal nos pidió investigar en nuestros respectivos trabajos, la fase de entrevistas nos demuestra que Tuenti es una herramienta indispensable para el día a día de los JUM. En particular, una de las JUM nos comentó que, sobre todo en épocas de examen, es importante ya que, en su caso, vive lejos de Madrid capital y "la única forma de contacto con mis compañeros es a través de Tuenti, entonces como que me sentiría un poco aislada por no estar en contacto con ellos".
Aquí vemos claramente cómo detrás de la decisión de utilizar esta red social no sólo hay motivos de relaciones humanas o económicos, sino también aspectos que tienen que ver con el buen desarrollo de los estudios, ya que la plataforma es usada para compartir dudas con respecto a una materia, para planificar tareas colectivas o para realizar un seguimiento conjunto, gracias a la colaboración de varios estudiantes implicados, de las actividades y de los contenidos planteados por un determinado profesor. Las entrevistadas también exponen que Tuenti ha sido un gran apoyo para mantener la relación con personas a las que no ven frecuentemente y que, de no ser por las comodidades de una tecnología 'gratuita', estarían algo más alejadas. Y tampoco conviene olvidar que Tuenti viene a servir como lugar de quórum entre las entrevistadas y sus amigos para saber cuándo y dónde van a quedar en la calle. "Si no tienes Tuenti, no te enteras de si han quedado o no", sentencia una de nuestras interlocutoras.
Otro detalle que salió durante la entrevista es que la comunicación por redes sociales como la aludida permite a las jum conocer detalles de otras personas no tan conocidas, lo que nos desvela que en el uso de Tuenti también puede jugar un papel importante la simple curiosidad, es decir, el interés por lo que hacen y por cómo se comportan los demás, algo que, como sabemos, lleva a que muchas conciencias vean programas del corazón o de cotilleos en un medio más tradicional como es la televisión. "Te enteras de si la gente ha viajado o, por sus estados o por sus comentarios, pues sabes muchas cosas de las personas que tienen su perfil abierto a todo el mundo".
En definitiva, como bien dijo nuestro tutor en Generación Net, el uso de Tuenti va más allá de modas o de tecnologías pasajeras; detrás de él hay toda una ramificación de distintas motivaciones interrelacionadas tal y como hemos comprobado.
Por último, las entrevistadas restan importancia al hecho de estar varios días o varias semanas sin utilizar Tuenti, por ejemplo en períodos vacacionales, lo que relativiza en cierta forma la relevancia que tiene la red social para sus quehaceres en determinadas épocas del año. Incluso uno de ellas confiesa que a veces ha pensado en darse de baja de este servicio ya que, durante los exámenes, considera la actividad en esta red social "una pérdida de tiempo" y "muchas veces te metes en Tuenti sin pensar por qué lo estás haciendo".
En resumen, podemos concluir que para ambas jóvenes Tuenti es una herramienta ideal por su gratuidad, porque es una forma de compartir momentos vividos con amigos y sirve igualmente para la organización y el desarrollo de actividades personales (quedar para salir, principalmente) y académicas.
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miércoles, 1 de junio de 2011
Conclusiones de las entrevistas a las JUM usuarias de Tuenti (y II)
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jueves, 26 de mayo de 2011
Otra voz contraria a la deriva en que se ha sumergido el lenguaje
Aunque no trata directamente sobre Tuenti, creo que merece la pena detenerse en el siguiente artículo de Enrique Vila-Matas. A nuestro modo de ver, refleja esa opinión de la que hablamos al comienzo de nuestra exploración por el estado de la cuestión sobre el lenguaje web. Nos referimos al punto de vista de aquellos que dan la voz de alarma sobre el empobrecimiento que están causando las nuevas tecnologías de la comunicación en nuestra manera de expresarnos. El novelista cree firmemente que la condensación de palabras a la que conducen herramientas como Twitter, Facebook o Tuenti está deteriorando y va a deteriorar más nuestra capacidad para transmitir ideas complejas. El literato menciona, por ejemplo, el caso reciente vivido con ocasión de las manifestaciones y acampadas en diversos lugares de nuestro país. En efecto, a Vila-Matas no le falta parte de razón cuando comenta que el lenguaje de nuestros políticos o el de los propios jóvenes vive bajo la amenaza de quedarse en la más ramplona superficialidad, como si todo fuera cuestión de dar titulares y exprimir la información que se trata de compartir para hacerla accesible a otras personas semejantes o a los que nos ven al otro lado del televisor.
Sin embargo, no conviene entrar en generalizaciones y decir que la forma de escribir en Twitter va a convertirnos en esclavos de los 140 caracteres, ya que, como es bien sabido, en plataformas como la mencionada no todo consiste en hacer descripciones de apenas unas líneas. De hecho, nuestra experiencia personal nos dice que el input de lectura dependerá de las personas a las que sigas o tengas entre tus contactos. Pongo un ejemplo autobiográfico: siguiendo a varios profesores y estudiosos de la educación-comunicación en Twitter, tengo la oportunidad de acceder a documentos (que ni mucho menos constan de escasas letras, como parece sugerir el autor referido) como artículos, estudios, tesis doctorales, notas de prensa y un largo etcétera de publicaciones enlazadas que, de otra manera, posiblemente, se hubieran perdido en el pozo que es internet.
Por consiguiente, reconociendo que, como otras supuestas armas de destrucción masiva del lenguaje como pueden ser la tele o la prensa deportiva, los nuevos medios pueden perjudicar nuestra capacidad de comunicación, reiteramos que lo determinante no es tanto la tecnología en sí como la educación que sea proporcionada a las personas que la usan. Por mucho que el contexto social, véase las aplicaciones de la web social, pueda tirar de nosotros hacia un uso indiscriminado del lenguaje comprimido, lo que sentenciará que hagamos un buen o mal uso del lenguaje será más bien que seamos conscientes, por una buena formación, de que el lenguaje se puede adaptar a situaciones muy diferentes y que en cada una de ellas es más oportuna una forma que otra sin perder de vista que el lenguaje, como la mente, hay que regarlo y cultivarlo para que nunca se eche a perder. Os dejo con el artículo extraído de la página de la Fundeu:
http://www.fundeu.es/noticias-articulos-empobrecimiento-6542.html
EMPOBRECIMIENTO
Se ha visto que los tuits son un atentado contra la complejidad del mundo que pretenden leer.
Pocos dudan que Internet sea una revolución tan importante como la que produjo Gutenberg con la imprenta. Sobre el futuro del lenguaje, en cambio, hay más dudas, porque todo indica que este ha empezado a perder parte de su energía y en consecuencia el género humano está volviéndose menos humano. Ese es el peligro real que, entre otros, ya advirtió George Steiner en 1971, cuando habló, largo y tendido, del periodo de cambios profundos que comenzábamos a atravesar y citó unos versos maravillosos de Wallace Stevens sobre el mundo de las hojas. Aquellas páginas de Steiner parecen escritas hoy mismo. Pero lo que sí fue escrito hace unas horas, en plena Spanishrevolution, es este tuit: «No había caído hasta hoy en que estamos en mayo. ¿Es el Mayo del 11 que contaremos a nuestros nietos?».
Supongamos que perdura en la memoria el Mayo español y un día hay que contarlo a los nietos. ¿Cómo se contará? Esa es la cuestión, que diría Hamlet. ¿Se narrará utilizando todos los resortes literarios de la complejidad que tanto pueden ayudar a profundizar en el laberinto de la realidad, o bien con el lenguaje surgido de la taquigrafía del tuit? En la Spanishrevolution se ha visto cómo los tuits son un atentado contra la complejidad del mundo que pretenden leer. Tal vez tanta simpleza esté relacionada con el hecho de que la biblia de los rebeldes hispanos sea ¡Indignaos!, de Stéphane Hessel, un librito de menos de 30 páginas (desde luego un tomito óptimo para un país de lectores perezosos), cuyo propio autor, hombre honesto, viene rogando a sus gandules seguidores que acudan a libros mucho más consistentes y elaborados que el suyo, libros como La voie (La vía), de Edgar Morin, o el ensayo de Susan George, Sus crisis, nuestras soluciones.
El problema de fondo ya estaba hace 40 años cuando Steiner advirtió de que se iban a modificar las formas de comunicación y que era preciso tener bien claro lo que estaba en juego, pues lo mejor del hombre se había relacionado con el milagro del lenguaje, y hasta entonces la humanidad y ese milagro habían sido indivisibles. Antes del hombre, venía a decir Steiner, solo existía un caótico mundo orgánico y animal, poblado de mensajes no humanos. Todo esto lo decía en 1971, poco después del famoso Mayo francés y en pleno ascenso de la generación de los baby-boomers, la generación de Tony Judt, nacido en 1948, muy crítico con ese Mayo francés que jugó tan infantilmente a hacer la revolución. En El refugio de la memoria -libro verdaderamente memorable- nos advierte Judt de que cuando las palabras pierden su integridad, también lo hacen las ideas que expresan. Muy duro con Facebook y Twitter -mundos en los que cree registrar que la concisa alusión sustituye siempre a la exposición-, cree Judt que Internet fue una oportunidad para la comunicación sin límites, pero el sesgo cada vez más comercial del medio ha traído consigo su empobrecimiento: «En la generación de mis hijos, la taquigrafía comunicativa propiciada por su hardware ha comenzado a calar en la comunicación misma: la gente habla como en los mensajes».
El empobrecimiento ya está aquí. Lo registramos en la economía, por supuesto, pero también en el lenguaje raquítico de los políticos y también en el habla tuitera, incapaz en muchos casos de pasar de la lectura de 30 páginas al año. Se está demoliendo el antaño asombroso poder de las palabras para analizar el mundo. Y, como dice Judt, más que padecer la aparición de la «neolengua», nos amenaza el auge de la «no-lengua».
Imposible no recordar a Wallace Stevens cuando escucha, un día invernal, las señales premonitorias de la catástrofe. Capta que ha desaparecido el hálito de héroes sin aliento, e incluso todo murmullo humano, y oye solo un susurro de hojas que no se trascienden a sí mismas, hojas carentes de imaginación, sin significar más de lo que son al encontrarse con el aire, en la cosa misma. «Hasta que finalmente el susurro no le interesa a nadie», concluye.
Publicado 24/05/2011 Enrique Vila-Matas
www.enriquevilamatas.com
Sin embargo, no conviene entrar en generalizaciones y decir que la forma de escribir en Twitter va a convertirnos en esclavos de los 140 caracteres, ya que, como es bien sabido, en plataformas como la mencionada no todo consiste en hacer descripciones de apenas unas líneas. De hecho, nuestra experiencia personal nos dice que el input de lectura dependerá de las personas a las que sigas o tengas entre tus contactos. Pongo un ejemplo autobiográfico: siguiendo a varios profesores y estudiosos de la educación-comunicación en Twitter, tengo la oportunidad de acceder a documentos (que ni mucho menos constan de escasas letras, como parece sugerir el autor referido) como artículos, estudios, tesis doctorales, notas de prensa y un largo etcétera de publicaciones enlazadas que, de otra manera, posiblemente, se hubieran perdido en el pozo que es internet.
Por consiguiente, reconociendo que, como otras supuestas armas de destrucción masiva del lenguaje como pueden ser la tele o la prensa deportiva, los nuevos medios pueden perjudicar nuestra capacidad de comunicación, reiteramos que lo determinante no es tanto la tecnología en sí como la educación que sea proporcionada a las personas que la usan. Por mucho que el contexto social, véase las aplicaciones de la web social, pueda tirar de nosotros hacia un uso indiscriminado del lenguaje comprimido, lo que sentenciará que hagamos un buen o mal uso del lenguaje será más bien que seamos conscientes, por una buena formación, de que el lenguaje se puede adaptar a situaciones muy diferentes y que en cada una de ellas es más oportuna una forma que otra sin perder de vista que el lenguaje, como la mente, hay que regarlo y cultivarlo para que nunca se eche a perder. Os dejo con el artículo extraído de la página de la Fundeu:
http://www.fundeu.es/noticias-articulos-empobrecimiento-6542.html
EMPOBRECIMIENTO
Se ha visto que los tuits son un atentado contra la complejidad del mundo que pretenden leer.
Pocos dudan que Internet sea una revolución tan importante como la que produjo Gutenberg con la imprenta. Sobre el futuro del lenguaje, en cambio, hay más dudas, porque todo indica que este ha empezado a perder parte de su energía y en consecuencia el género humano está volviéndose menos humano. Ese es el peligro real que, entre otros, ya advirtió George Steiner en 1971, cuando habló, largo y tendido, del periodo de cambios profundos que comenzábamos a atravesar y citó unos versos maravillosos de Wallace Stevens sobre el mundo de las hojas. Aquellas páginas de Steiner parecen escritas hoy mismo. Pero lo que sí fue escrito hace unas horas, en plena Spanishrevolution, es este tuit: «No había caído hasta hoy en que estamos en mayo. ¿Es el Mayo del 11 que contaremos a nuestros nietos?».
Supongamos que perdura en la memoria el Mayo español y un día hay que contarlo a los nietos. ¿Cómo se contará? Esa es la cuestión, que diría Hamlet. ¿Se narrará utilizando todos los resortes literarios de la complejidad que tanto pueden ayudar a profundizar en el laberinto de la realidad, o bien con el lenguaje surgido de la taquigrafía del tuit? En la Spanishrevolution se ha visto cómo los tuits son un atentado contra la complejidad del mundo que pretenden leer. Tal vez tanta simpleza esté relacionada con el hecho de que la biblia de los rebeldes hispanos sea ¡Indignaos!, de Stéphane Hessel, un librito de menos de 30 páginas (desde luego un tomito óptimo para un país de lectores perezosos), cuyo propio autor, hombre honesto, viene rogando a sus gandules seguidores que acudan a libros mucho más consistentes y elaborados que el suyo, libros como La voie (La vía), de Edgar Morin, o el ensayo de Susan George, Sus crisis, nuestras soluciones.
El problema de fondo ya estaba hace 40 años cuando Steiner advirtió de que se iban a modificar las formas de comunicación y que era preciso tener bien claro lo que estaba en juego, pues lo mejor del hombre se había relacionado con el milagro del lenguaje, y hasta entonces la humanidad y ese milagro habían sido indivisibles. Antes del hombre, venía a decir Steiner, solo existía un caótico mundo orgánico y animal, poblado de mensajes no humanos. Todo esto lo decía en 1971, poco después del famoso Mayo francés y en pleno ascenso de la generación de los baby-boomers, la generación de Tony Judt, nacido en 1948, muy crítico con ese Mayo francés que jugó tan infantilmente a hacer la revolución. En El refugio de la memoria -libro verdaderamente memorable- nos advierte Judt de que cuando las palabras pierden su integridad, también lo hacen las ideas que expresan. Muy duro con Facebook y Twitter -mundos en los que cree registrar que la concisa alusión sustituye siempre a la exposición-, cree Judt que Internet fue una oportunidad para la comunicación sin límites, pero el sesgo cada vez más comercial del medio ha traído consigo su empobrecimiento: «En la generación de mis hijos, la taquigrafía comunicativa propiciada por su hardware ha comenzado a calar en la comunicación misma: la gente habla como en los mensajes».
El empobrecimiento ya está aquí. Lo registramos en la economía, por supuesto, pero también en el lenguaje raquítico de los políticos y también en el habla tuitera, incapaz en muchos casos de pasar de la lectura de 30 páginas al año. Se está demoliendo el antaño asombroso poder de las palabras para analizar el mundo. Y, como dice Judt, más que padecer la aparición de la «neolengua», nos amenaza el auge de la «no-lengua».
Imposible no recordar a Wallace Stevens cuando escucha, un día invernal, las señales premonitorias de la catástrofe. Capta que ha desaparecido el hálito de héroes sin aliento, e incluso todo murmullo humano, y oye solo un susurro de hojas que no se trascienden a sí mismas, hojas carentes de imaginación, sin significar más de lo que son al encontrarse con el aire, en la cosa misma. «Hasta que finalmente el susurro no le interesa a nadie», concluye.
Publicado 24/05/2011 Enrique Vila-Matas
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jueves, 19 de mayo de 2011
Otra mirada interesante
Para completar la mirada descriptiva sobre las herramientas cuyo lenguaje voy a analizar, veo necesario referirme a un artículo que lleva por título: 'Comportamientos activos en usuarios 2.0: Facebook supera a Tuenti, la red social que había sido líder en España.
http://www.google.es/url?sa=t&source=web&cd=1&ved=0CBkQFjAA&url=http%3A%2F%2Fwww.uh.cu%2Fstatic%2Fdocuments%2FRDA%2FComportamientos%2520activos%2520usuarios%25202.0.pdf&ei=EpTVTcDfJ4PB8QPwr4XaBg&usg=AFQjCNGA33Toa6khI_FihQ3EmSEK8RYsKg
En él, José Sixto García, de la Universidad de Santiago, hace un repaso a las diferentes posibilidades comunicativas de ambas redes sociales y analiza los usos y las motivaciones que pueden tener los usuari@s a la hora de utilizarlas en su vida cotidiana.
Lo que me ha asombrado, en primer lugar, ha sido la cifra con la que Sixto García inicia su resumen: "Seis de cada diez usuarios de Internet en España -61,7%- están registrados en la red social Facebook y dos de cada diez -20,8%- en Tuenti, de forma que estas dos redes lideran el ránking de las redes sociales que cuentan con mayor número de usuarios en nuestro país". He dicho asombrado porque, lógicamente, no pensaba que la diferencia entre Facebook y Tuenti fuera tan subrayada, habida cuenta de que habitualmente se piensa que Tuenti está muy extendida entre los jóvenes.
Fuera de estos porcentajes, que en todo caso son complementarios en nuestro trabajo de aproximación, Sixto sentencia algo que ya hemos podido comprobar en anteriores mensajes: que ambas redes sociales se asemejan bastante en las vías comunicativas que ofrecen a los usuarios.
Aunque en Tuenti percibimos un mayor uso de la fotografía como excusa perfecta para la interacción, tanto la red nacida en España como su homóloga estadounidense tienen en común que permiten subir fotos, vídeos, eventos o enlaces; configurar álbumes de fotos; jugar en línea con otros usuarios, hablar por medio de un chat con otros amig@s; invitar a amigos; interactuar con otros contactos insertando comentarios en sus 'muros'; crear eventos; avisar posibles cumpleaños; intercambiar enlaces y un largo etcétera más de posibilidades.
Más adelante, Sixto comenta algo que, no por repetido, es menos relevante: "Todas las redes sociales sirven para conectar a las personas entre sí [...]. El objetivo principal de estas plataformas es fomentar y fortalecer las relaciones interpersonales, ya sea entre amigos que previamente conocemos, o bien personas que buscamos intencionadamente y que responden a algún interés por nuestra parte".
Por tanto, de acuerdo con la interpretación de este estudioso, podemos deducir que detrás de todas las interrelaciones que se dan en las redes sociales siempre hay un porqué racional y no simplemente una moda, una tendencia de estos tiempos digitales. Así, la motivación para crear o unir lazos también de forma virtual puede ser, como comentó el profesor César Bernal, muy variopinta: amistad, seguridad, vinculación a grupo, independencia, prestigio, interés laboral, etc...En la medida en que sepamos identificar cuál es el origen de la adhesión a una red social, podremos lanzar un análisis más ajustado sobre estilos de vida y perfiles personales.
Siguiendo con el artículo de Sixto García, el investigador comenta que, aunque las dos redes son muy similares en sus posibilidades comunicativas, Tuenti ofrece algunas características específicas para el tipo de público al que se dirige, es decir, jóvenes de entre 14 y 25 años que viven en España. "Encontramos", explica Sixto, "Encontramos el contador de visitas al perfil –aunque sin especificar quién las realizó-, una lista con los vídeos más vistos por los usuarios, interacción con el usuario en el momento de acceso preguntándole acerca de lo último que realizó en caso de no modificar el estado desde hace días, el blog personal situado en la parte superior de la página o el espacio para añadir en el perfil las “zonas de
marcha”, el colegio donde se estudió, la universidad y las residencias universitarias –todos ellos elementos en sintonía con el segmento de público al que está enfocada la red-".
"También en relación con el perfil, la red muestra la fecha de incorporación del usuario a ella por primera vez –la fecha de registro- y, aparte de otros apartados comunes a otras redes como la edad, lo que se estudia o en que se trabaja, aparece otro elemento particular dirigido al público joven. Se encuentra en el campo en el que el usuario expresa su objetivo de ingreso en la red y ofrece la posibilidad de hacerlo para buscar chico o chica para rollo".
En cuanto a Facebook, la valoración de Sixto García también es lo suficiente significativa como para incorporarla en este post. Algunas de sus características ya las habíamos mencionado en el análisis descriptivo que hicimos de esta plataforma hace una semana.
"Facebook, por su parte, no utiliza estos servicios especialmente dirigidos al público joven, aunque también ofrece posibilidades exclusivas como la creación de tests para compartir con el resto de usuarios, creación de comunidades de fans de cualquier tipo de situación o persona, opción de señalar que al usuario le gusta
lo que otros realizan o publican, creación de grupos, sugerencias de páginas y posibles conocidos, juegos y aplicaciones varias, titulares de última hora con la actividad más reciente de los contactos, interacción con el usuario para que retome la actividad de comunicación con otros miembros, cuantificación de amigos
comunes con cualquier miembro de la comunidad de la red o creación y vinculación a grupos de usuarios".
Además, el investigador cita una particularidad que se nos olvidó anotar en nuestro análisis: "Precisamente ya en mayo de 2004 la compañía abrió la plataforma a los desarrolladores externos para que pudieran crear aplicaciones sencillas, divertidas e intuitivas soportadas por Facebook y que operasen dentro del sistema. Esta decisión estratégica permitió la aparición de numerosos programas simples hechos por terceros que posibilitan la comunicación distinta e innovadora –enviar copas a los amigos, besos virtuales, etc.-, que hoy en día ya se han convertido en un movimiento que marca tendencia".
Para terminar, el análisis de Sixto García intenta responder a una pregunta bastante interesante. ¿Por qué los usuarios de Tuenti cada vez tienen más preferencia por Facebook? A través de una encuesta, el autor de este artículo observó que la mayoría de los usuarios se decantan ahora por Facebook, que superó a Tuenti como red líder en España en 2009, por dos causas principales: que Tuenti se asemeja cada vez más a Facebook en diseño y servicios comunicativos y, en segundo lugar, porque Tuenti se identifica más con un público joven. Habrá que ver qué dicen sobre esto las jum a las que voy a entrevistar la próxima semana.
Iremos informando...
http://www.google.es/url?sa=t&source=web&cd=1&ved=0CBkQFjAA&url=http%3A%2F%2Fwww.uh.cu%2Fstatic%2Fdocuments%2FRDA%2FComportamientos%2520activos%2520usuarios%25202.0.pdf&ei=EpTVTcDfJ4PB8QPwr4XaBg&usg=AFQjCNGA33Toa6khI_FihQ3EmSEK8RYsKg
En él, José Sixto García, de la Universidad de Santiago, hace un repaso a las diferentes posibilidades comunicativas de ambas redes sociales y analiza los usos y las motivaciones que pueden tener los usuari@s a la hora de utilizarlas en su vida cotidiana.
Lo que me ha asombrado, en primer lugar, ha sido la cifra con la que Sixto García inicia su resumen: "Seis de cada diez usuarios de Internet en España -61,7%- están registrados en la red social Facebook y dos de cada diez -20,8%- en Tuenti, de forma que estas dos redes lideran el ránking de las redes sociales que cuentan con mayor número de usuarios en nuestro país". He dicho asombrado porque, lógicamente, no pensaba que la diferencia entre Facebook y Tuenti fuera tan subrayada, habida cuenta de que habitualmente se piensa que Tuenti está muy extendida entre los jóvenes.
Fuera de estos porcentajes, que en todo caso son complementarios en nuestro trabajo de aproximación, Sixto sentencia algo que ya hemos podido comprobar en anteriores mensajes: que ambas redes sociales se asemejan bastante en las vías comunicativas que ofrecen a los usuarios.
Aunque en Tuenti percibimos un mayor uso de la fotografía como excusa perfecta para la interacción, tanto la red nacida en España como su homóloga estadounidense tienen en común que permiten subir fotos, vídeos, eventos o enlaces; configurar álbumes de fotos; jugar en línea con otros usuarios, hablar por medio de un chat con otros amig@s; invitar a amigos; interactuar con otros contactos insertando comentarios en sus 'muros'; crear eventos; avisar posibles cumpleaños; intercambiar enlaces y un largo etcétera más de posibilidades.
Más adelante, Sixto comenta algo que, no por repetido, es menos relevante: "Todas las redes sociales sirven para conectar a las personas entre sí [...]. El objetivo principal de estas plataformas es fomentar y fortalecer las relaciones interpersonales, ya sea entre amigos que previamente conocemos, o bien personas que buscamos intencionadamente y que responden a algún interés por nuestra parte".
Por tanto, de acuerdo con la interpretación de este estudioso, podemos deducir que detrás de todas las interrelaciones que se dan en las redes sociales siempre hay un porqué racional y no simplemente una moda, una tendencia de estos tiempos digitales. Así, la motivación para crear o unir lazos también de forma virtual puede ser, como comentó el profesor César Bernal, muy variopinta: amistad, seguridad, vinculación a grupo, independencia, prestigio, interés laboral, etc...En la medida en que sepamos identificar cuál es el origen de la adhesión a una red social, podremos lanzar un análisis más ajustado sobre estilos de vida y perfiles personales.
Siguiendo con el artículo de Sixto García, el investigador comenta que, aunque las dos redes son muy similares en sus posibilidades comunicativas, Tuenti ofrece algunas características específicas para el tipo de público al que se dirige, es decir, jóvenes de entre 14 y 25 años que viven en España. "Encontramos", explica Sixto, "Encontramos el contador de visitas al perfil –aunque sin especificar quién las realizó-, una lista con los vídeos más vistos por los usuarios, interacción con el usuario en el momento de acceso preguntándole acerca de lo último que realizó en caso de no modificar el estado desde hace días, el blog personal situado en la parte superior de la página o el espacio para añadir en el perfil las “zonas de
marcha”, el colegio donde se estudió, la universidad y las residencias universitarias –todos ellos elementos en sintonía con el segmento de público al que está enfocada la red-".
"También en relación con el perfil, la red muestra la fecha de incorporación del usuario a ella por primera vez –la fecha de registro- y, aparte de otros apartados comunes a otras redes como la edad, lo que se estudia o en que se trabaja, aparece otro elemento particular dirigido al público joven. Se encuentra en el campo en el que el usuario expresa su objetivo de ingreso en la red y ofrece la posibilidad de hacerlo para buscar chico o chica para rollo".
En cuanto a Facebook, la valoración de Sixto García también es lo suficiente significativa como para incorporarla en este post. Algunas de sus características ya las habíamos mencionado en el análisis descriptivo que hicimos de esta plataforma hace una semana.
"Facebook, por su parte, no utiliza estos servicios especialmente dirigidos al público joven, aunque también ofrece posibilidades exclusivas como la creación de tests para compartir con el resto de usuarios, creación de comunidades de fans de cualquier tipo de situación o persona, opción de señalar que al usuario le gusta
lo que otros realizan o publican, creación de grupos, sugerencias de páginas y posibles conocidos, juegos y aplicaciones varias, titulares de última hora con la actividad más reciente de los contactos, interacción con el usuario para que retome la actividad de comunicación con otros miembros, cuantificación de amigos
comunes con cualquier miembro de la comunidad de la red o creación y vinculación a grupos de usuarios".
Además, el investigador cita una particularidad que se nos olvidó anotar en nuestro análisis: "Precisamente ya en mayo de 2004 la compañía abrió la plataforma a los desarrolladores externos para que pudieran crear aplicaciones sencillas, divertidas e intuitivas soportadas por Facebook y que operasen dentro del sistema. Esta decisión estratégica permitió la aparición de numerosos programas simples hechos por terceros que posibilitan la comunicación distinta e innovadora –enviar copas a los amigos, besos virtuales, etc.-, que hoy en día ya se han convertido en un movimiento que marca tendencia".
Para terminar, el análisis de Sixto García intenta responder a una pregunta bastante interesante. ¿Por qué los usuarios de Tuenti cada vez tienen más preferencia por Facebook? A través de una encuesta, el autor de este artículo observó que la mayoría de los usuarios se decantan ahora por Facebook, que superó a Tuenti como red líder en España en 2009, por dos causas principales: que Tuenti se asemeja cada vez más a Facebook en diseño y servicios comunicativos y, en segundo lugar, porque Tuenti se identifica más con un público joven. Habrá que ver qué dicen sobre esto las jum a las que voy a entrevistar la próxima semana.
Iremos informando...
martes, 17 de mayo de 2011
A propósito de Tuenti
Nada más acabar mi repaso por la red social Tuenti, me he encontrado con un artículo interesante que comenta la trayectoria de esta herramienta y analiza algunas de las implicaciones que tiene para los jóvenes.
http://www.elpais.com/articulo/sociedad/Tuenti/perdiste/tren/elpepusoc/20081214elpepisoc_3/Tes
Entre algunas de las conclusiones y comentarios que merecen ser rescatados, me quedo con los siguientes:
Había que crear un sitio exclusivo. Al que la gente deseara entrar. Pero de difícil el acceso. Como un club de élite. Desde un principio, cuenta, intentó incorporar a unas mil personas de "alto poder adquisitivo", con gran mayoría de chicas y, todo, "gente guapa". La voz empezó a correr.
Enrique Dans, experto en sistemas de información, va aún más lejos: "El que no está en Tuenti está excluido". Se refiere a la generación de los que llama nativos digitales. Los que tienen entre 14 y veintitantos..."
Los usuarios suben un millón de fotos al día, según los datos que facilita la compañía.
Espero que resulte provechoso para mi estudio del lenguaje.
http://www.elpais.com/articulo/sociedad/Tuenti/perdiste/tren/elpepusoc/20081214elpepisoc_3/Tes
Entre algunas de las conclusiones y comentarios que merecen ser rescatados, me quedo con los siguientes:
Había que crear un sitio exclusivo. Al que la gente deseara entrar. Pero de difícil el acceso. Como un club de élite. Desde un principio, cuenta, intentó incorporar a unas mil personas de "alto poder adquisitivo", con gran mayoría de chicas y, todo, "gente guapa". La voz empezó a correr.
Enrique Dans, experto en sistemas de información, va aún más lejos: "El que no está en Tuenti está excluido". Se refiere a la generación de los que llama nativos digitales. Los que tienen entre 14 y veintitantos..."
Los usuarios suben un millón de fotos al día, según los datos que facilita la compañía.
Espero que resulte provechoso para mi estudio del lenguaje.
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Tuenti
lunes, 9 de mayo de 2011
Apuntes sobre el análisis
Antes de realizar el análisis del lenguaje de los JUM en las redes sociales, es preciso definir qué entendemos por redes sociales con la ayuda de algunas referencias bibliográficas.
En primer lugar, Wikipedia ofrece la siguiente definición sobre este fenómeno de aparición más o menos reciente: "Las redes sociales son estructuras sociales compuestas de grupos de personas, las cuales están conectadas por uno o varios tipos de relaciones, tales como amistad, parentesco, intereses comunes o que comparten conocimientos".
Como se puede apreciar, la versión de la enciclopedia colaborativa omite en primera instancia el hecho de que las redes sociales hoy en día suelen ser interpretadas dentro del marco general que es internet quedando fuera, por tanto, otras valoraciones que antiguamente estaban más asociadas a estas conexiones como redes de contactos profesionales o círculos de amigos/conocidos de un individuo.
Esta es la concepción de redes sociales que en nuestro estudio nos interesa. Formalmente, entonces, podría decirse que ajustamos, intentamos mezclar la visión anterior de las redes sociales con otra interpretación más actual como la de Boyd y Ellison, de la Universidad de Indiana que dicen que las redes sociales son "servicios basados en la Web que permiten a los individuos construir un perfil público o semipúblico dentro de un sistema, articular una lista de otros usuarios con los que comparten una conexión y ver y cruzar su lista de conexiones con aquellas realizadas por otros dentro del sistema".
Aunque pueda parecer una definición un tanto despersonalizada, consideramos que es lo suficientemente clara para que, en conjunción con la anterior, podamos avanzar en nuestra investigación. Más adelante, a medida que vayamos atando cabos, intentaré aportar una propia con la experiencia que resulte del estudio del lenguaje de los JUM. De todos modos, nos arriesgamos a lanzar la siguiente definición de 'redes sociales': Estructuras sociales de grupos de personas que se forman a partir de un uso, en origen, individualizado de servicios comunicativos 2.0 disponibles en internet, que permiten a esos individuos establecer y mantener un contacto en base a las afinidades, intereses comunes y relaciones de parentesco o amistad anteriores existentes entre esos sujetos.
Referencia: http://jcmc.indiana.edu/vol13/issue1/boyd.ellison.html
El origen de estas redes sociales virtuales, continúa Wikipedia, "se remonta, al menos, a 1995, cuando Randy Conrads crea el sitio web classmates.com. Con esta red social se pretende que la gente pueda recuperar o mantener el contacto con antiguos compañeros del colegio, instituto, universidad, etcétera. En 2002 comienzan a aparecer sitios web promocionando las redes de círculos de amigos en línea cuando el término se empleaba para describir las relaciones en las comunidades virtuales, y se hizo popular en 2003 con la llegada de sitios tales como MySpace, LinkedIn o Xing".
Aunque redes sociales hay muchas, y siguen apareciendo año tras año más y más, en esta aproximación a la temática que ya he concretado me limitaré a aquellas más populares en nuestro país. Extraeré para ello algunas informaciones clave que proporciona un estudio publicado por The Cocktail Analysis este mismo año sobre la situación de las redes sociales en España.
Según este trabajo, Facebook, Tuenti, Hi5, se confirman como las redes sociales 'puras' (no incluimos en este término otras herramientas de comunicación como Messenger o Skype) con mayor penetración. Tampoco queremos añadir a esta selección otras redes sociales como Linkedin, Flickr o Twitter que probablemente son menos utilizadas por los jóvenes cuyo lenguaje deseamos analizar.
Otro dato importante que nos revela el estudio citado es que los jóvenes de entre 16 y 25 años son los que más utilizan cuatro herramientas básicas en el manual de todo internauta joven: Facebook, Messenger, Tuenti y Youtube.
Y ahora nos hacemos otra pregunta inicial, sin la cual nuestro intento de definición quedaría un poco cojo: ¿Cómo funcionan las redes sociales? Para ello recurriremos a un documento que explica claramente, y en cuatro pasos, los principales mandamientos a la hora de empezar a usar una red social. Proviene de una guía titulada 'Los adolescentes y las redes sociales' publicada con el apoyo del Ministerio de Educación argentino. Esta es la información:
Esperando que haya quedado más claro nuestro objeto de investigación, en los siguientes mensajes me centraré ya en analizar cada una de las redes sociales y el lenguaje que los jóvenes manifiestan en cada una de ellas.
En primer lugar, Wikipedia ofrece la siguiente definición sobre este fenómeno de aparición más o menos reciente: "Las redes sociales son estructuras sociales compuestas de grupos de personas, las cuales están conectadas por uno o varios tipos de relaciones, tales como amistad, parentesco, intereses comunes o que comparten conocimientos".
Como se puede apreciar, la versión de la enciclopedia colaborativa omite en primera instancia el hecho de que las redes sociales hoy en día suelen ser interpretadas dentro del marco general que es internet quedando fuera, por tanto, otras valoraciones que antiguamente estaban más asociadas a estas conexiones como redes de contactos profesionales o círculos de amigos/conocidos de un individuo.
Esta es la concepción de redes sociales que en nuestro estudio nos interesa. Formalmente, entonces, podría decirse que ajustamos, intentamos mezclar la visión anterior de las redes sociales con otra interpretación más actual como la de Boyd y Ellison, de la Universidad de Indiana que dicen que las redes sociales son "servicios basados en la Web que permiten a los individuos construir un perfil público o semipúblico dentro de un sistema, articular una lista de otros usuarios con los que comparten una conexión y ver y cruzar su lista de conexiones con aquellas realizadas por otros dentro del sistema".
Aunque pueda parecer una definición un tanto despersonalizada, consideramos que es lo suficientemente clara para que, en conjunción con la anterior, podamos avanzar en nuestra investigación. Más adelante, a medida que vayamos atando cabos, intentaré aportar una propia con la experiencia que resulte del estudio del lenguaje de los JUM. De todos modos, nos arriesgamos a lanzar la siguiente definición de 'redes sociales': Estructuras sociales de grupos de personas que se forman a partir de un uso, en origen, individualizado de servicios comunicativos 2.0 disponibles en internet, que permiten a esos individuos establecer y mantener un contacto en base a las afinidades, intereses comunes y relaciones de parentesco o amistad anteriores existentes entre esos sujetos.
Referencia: http://jcmc.indiana.edu/vol13/issue1/boyd.ellison.html
El origen de estas redes sociales virtuales, continúa Wikipedia, "se remonta, al menos, a 1995, cuando Randy Conrads crea el sitio web classmates.com. Con esta red social se pretende que la gente pueda recuperar o mantener el contacto con antiguos compañeros del colegio, instituto, universidad, etcétera. En 2002 comienzan a aparecer sitios web promocionando las redes de círculos de amigos en línea cuando el término se empleaba para describir las relaciones en las comunidades virtuales, y se hizo popular en 2003 con la llegada de sitios tales como MySpace, LinkedIn o Xing".
Aunque redes sociales hay muchas, y siguen apareciendo año tras año más y más, en esta aproximación a la temática que ya he concretado me limitaré a aquellas más populares en nuestro país. Extraeré para ello algunas informaciones clave que proporciona un estudio publicado por The Cocktail Analysis este mismo año sobre la situación de las redes sociales en España.
Observatorio redes sociales 2011
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Según este trabajo, Facebook, Tuenti, Hi5, se confirman como las redes sociales 'puras' (no incluimos en este término otras herramientas de comunicación como Messenger o Skype) con mayor penetración. Tampoco queremos añadir a esta selección otras redes sociales como Linkedin, Flickr o Twitter que probablemente son menos utilizadas por los jóvenes cuyo lenguaje deseamos analizar.
Otro dato importante que nos revela el estudio citado es que los jóvenes de entre 16 y 25 años son los que más utilizan cuatro herramientas básicas en el manual de todo internauta joven: Facebook, Messenger, Tuenti y Youtube.
Y ahora nos hacemos otra pregunta inicial, sin la cual nuestro intento de definición quedaría un poco cojo: ¿Cómo funcionan las redes sociales? Para ello recurriremos a un documento que explica claramente, y en cuatro pasos, los principales mandamientos a la hora de empezar a usar una red social. Proviene de una guía titulada 'Los adolescentes y las redes sociales' publicada con el apoyo del Ministerio de Educación argentino. Esta es la información:
Esperando que haya quedado más claro nuestro objeto de investigación, en los siguientes mensajes me centraré ya en analizar cada una de las redes sociales y el lenguaje que los jóvenes manifiestan en cada una de ellas.
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domingo, 8 de mayo de 2011
Conclusiones de un Seminario Internacional
Prosiguiendo con mi labor de aproximación a la temática del lenguaje de los JUM en las redes sociales, he encontrado un documento que me puede servir de guía a la hora de analizar las formas de expresión de los jóvenes en internet.
Hace un par de años, se celebró en el monasterio de Yuso (La Rioja) un Seminario Internacional que llevaba el más que sugerente título de 'El español de los jóvenes'. Durante varios días, investigadores y profesionales de distintos ámbitos relacionados con la práctica de nuestro idioma se reunieron para debatir y profundizar en los usos que las nuevas generaciones hacen del lenguaje. Dado que está directamente vinculado con lo que pretendemos examinar, creo que puede ser interesante acercarnos a algunas de las conclusiones de esta reunión de alto nivel. Sólo me centraré, por cuestiones de espacio, en aquellas valoraciones que tengan en cuenta las manifestaciones digitales. Además, añadiré, en la medida de lo posible, algunas ideas al hilo de cada conclusión. Estas son, en mi opinión, las más valiosas para nuestro estudio:
*El lenguaje de los adolescentes está directamente relacionado con las nuevas tecnologías de la comunicación —chats, SMS, correos electrónicos…—, que les ofrecen un contacto permanente con sus iguales, y con otras formas de expresión como la ropa, la música o la publicidad.
Este es el punto de partida de nuestra aproximación. La comunicación de los jóvenes actualmente no se entiende sin las interacciones que se producen en internet y, especialmente, en las redes sociales. De hecho, según los datos del estudio 'Adolescentes y jóvenes en la red: Factores de oportunidad', la mayoría de los jóvenes y adolescentes encuestados asegura usar internet para las relaciones sociales; lo que nos permite colegir que el lenguaje de los JUM se verá influenciado, además de factores como la influencia de la televisión o de las particularidades del grupo social en que se inscriben, por las propias posibilidades comunicativas que ofrezcan las plataformas virtuales donde interactúan.
*La deficiencia de la información lingüístico-auditiva de los SMS y de los chats conlleva la innovación tipográfica que dota al texto de una fuerte carga de oralidad que es un buen sustituto de la voz. Se trata de estrategias conversacionales que se corresponden con la actividad retórica del que habla: intensificadores, creaciones léxicas, onomatopeyas, interjecciones, fórmulas para emitir la comunicación no verbal… que funcionan en el discurso potenciando la expresividad de la conversación al tiempo que es lúdico.
Hasta ahora, un buen número de redes sociales sigue basándose en el lenguaje escrito como forma prioritaria de comunicación entre los usuarios jóvenes. Algo que se puede achacar al hecho de que aún no se ha desarrollado un lenguaje propio en internet y éste sigue estando sujeto, en parte, a la herencia lineal de otras formas de expresión anteriores como el texto o la fotografía. Sin embargo, aunque el texto es imprescindible para la comunicación entre los jóvenes en la red, cada vez observamos cómo los JUM sacan partido de las opciones multimedia que brindan redes sociales como Facebook o Tuiter. Por tanto, podemos adelantar, sin negar la realidad de que el lenguaje de los JUM tiene una gran carga de oralidad, que poco a poco su discurso se desintegra en diversas formas expresivas, ya sean fotos, vídeos, enlaces, grabaciones sonoras, etc...
*En estas conversaciones funciona la «economía lingüística», que consiste en acortar las palabras incluso en los casos en que no es necesario por haber espacio suficiente.
No sólo las nuevas tecnologías son soporte de esta jerga juvenil, sino que además de
estas conversaciones virtuales en las que aflora nuestro lenguaje particular, los jóvenes, y no tan jóvenes, se valen de ellas para lanzar mensajes, frases ingeniosas y filosofías de vida mediante lo que se conoce como «mensajería textil».
No podemos pasar por alto que el lenguaje de los JUM se ve condicionado por la propia inmediatez que impone la tecnología gracias, sobre todo, a las posibilidades de simultaneidad en la comunicación interpersonal. Son célebres, por ejemplo, los 140 caracteres de Twitter o, si nos vamos a los servicios de mensajería instantánea, podemos apreciar cómo la 'filosofía' de la comunicación es muy semejante a la que podría existir en una interacción verbal entre amigos en la calle. Por tanto, los jóvenes prefieren escribir textos espontáneos, escuetos y veloces. A veces, ayudados por las abreviaturas y otras alteraciones que aplican al lenguaje, los JUM consiguen expresarse de manera escrita casi a la misma velocidad a la que hablan.
*Los nuevos soportes de comunicación escrita entre los jóvenes —las bitácoras o blogs, los chats de Internet y los mensajes SMS de los teléfonos móviles, entre los más destacados— propician el desarrollo de una escritura propia del lenguaje juvenil (cuyas características principales son, además de las propias de esta jerga, las abreviaturas, la pérdida de las vocales, la falta de puntuación y acentuación…) que se fortalece frente a la escritura canónica.
El problema surge, como ya se ha dicho, cuando los jóvenes emplean este lenguaje fuera
de las nuevas tecnologías y de la comunicación entre iguales y se debe en gran parte a
una falta de registros que deberían haber adquirido a lo largo de su formación. Son estas interferencias las que hay que evitar ya que podrían contribuir a que la lengua que aprendan las siguientes generaciones hispanohablantes sea cada vez más pobre.
Como se comenta en esta conclusión, muchas veces los JUM trasladan el lenguaje que usan en la red a sus diferentes contextos de su vida offline, lo que provoca que, en cierta manera, se deteriore su capacidad comunicativa y su competencia para adaptar sus discursos a una amplia variedad de situaciones. Muchos profesores, por ejemplo, se quejan de que algunos alumnos cometen errores en los que se percibe claramente la mano de internet, como escribir 'q' en vez de 'que' o usar minúsculas al comienzo de las oraciones. Por tanto, conviene que, desde dos ámbitos separados pero interdependientes como la escuela y la familia, se trabaje en la divulgación de los diferentes registros que tiene nuestra lengua.
*Para algunos, el lenguaje juvenil en sí sería intrínsicamente enriquecedor pues se trataría de un nuevo código de comunicación reservado para ciertas situaciones comunicativas. En este caso no constituye un mal que haya que atajar sino un
bien que debe fomentarse y hacerse conocer entre los no tan jóvenes, si no para su empleo, sí para su comprensión. No obstante, para otros investigadores, el lenguaje juvenil es pobre e incorrecto y exponen que las causas no solo hay que buscarlas en las nuevas tecnologías, chats o SMS, sino también en el nuevo sistema educativo, en el que se han reducido las horas de lengua y literatura y permite a los estudiantes
pasar de curso pese a que suspendan asignaturas.
Volvemos de nuevo a las dos líneas de pensamiento que apuntamos en el post anterior, aunque, como se puede comprobar, el veredicto de los detractores del ciberlenguaje empleado por los jóvenes también achaca el problema a otros posibles culpables de la situación. En todo caso, lo que es innegable es que no todo el lenguaje observado en las redes sociales es incorrecto sino simplemente 'diferente'. Como sabemos, y por mucho que nos pese, poco a poco la comunicación humana se va decantando por lo audiovisual habida cuenta del gran poder sintetizador y emocional que tiene la imagen. Esa tendencia origina, consecuentemente, que intentemos expresar mucho con pocas palabras o con una sola imagen o con varios formatos audiovisuales ilustrativos o con enlaces a otras fuentes icónicas. Sin embargo, y a pesar de que el lenguaje escrito tiene que competir con muchos adversarios, no es menos cierto que éste puede ser enriquecido, renovado o ampliado por esos otros formatos expresivos. En este sentido, nuestras primeras incursiones en la narrativa digital nos están demostrando que el lenguaje escrito sigue siendo imprescindible incluso en las experniencias más innovadoras, aportando nuevos caminos creativos a la no linealidad e hipertextualidad.
Para terminar, quiero cerrar este post con una conclusión que refleja a la perfección el estado de la cuestión: Los jóvenes revolucionan el lenguaje cuando lo hacen suyo y no es necesario que hagan un uso correcto del idioma, sino un uso propio que les sirva para comunicarse entre ellos. Esto hace que si queremos escribir para ellos tengamos que robarles el lenguaje y aun así es difícil conseguir que nos crean.
Desde Generación Net, nosotros intentaremos al menos tomar prestado ese lenguaje para analizarlo, si es posible, con su ayuda.
Fuente: Revista Donde dice...'El español de los jóvenes' Julio-Septiembre 2008
http://www.fundeu.es/recursos-revista.html
Hace un par de años, se celebró en el monasterio de Yuso (La Rioja) un Seminario Internacional que llevaba el más que sugerente título de 'El español de los jóvenes'. Durante varios días, investigadores y profesionales de distintos ámbitos relacionados con la práctica de nuestro idioma se reunieron para debatir y profundizar en los usos que las nuevas generaciones hacen del lenguaje. Dado que está directamente vinculado con lo que pretendemos examinar, creo que puede ser interesante acercarnos a algunas de las conclusiones de esta reunión de alto nivel. Sólo me centraré, por cuestiones de espacio, en aquellas valoraciones que tengan en cuenta las manifestaciones digitales. Además, añadiré, en la medida de lo posible, algunas ideas al hilo de cada conclusión. Estas son, en mi opinión, las más valiosas para nuestro estudio:
*El lenguaje de los adolescentes está directamente relacionado con las nuevas tecnologías de la comunicación —chats, SMS, correos electrónicos…—, que les ofrecen un contacto permanente con sus iguales, y con otras formas de expresión como la ropa, la música o la publicidad.
Este es el punto de partida de nuestra aproximación. La comunicación de los jóvenes actualmente no se entiende sin las interacciones que se producen en internet y, especialmente, en las redes sociales. De hecho, según los datos del estudio 'Adolescentes y jóvenes en la red: Factores de oportunidad', la mayoría de los jóvenes y adolescentes encuestados asegura usar internet para las relaciones sociales; lo que nos permite colegir que el lenguaje de los JUM se verá influenciado, además de factores como la influencia de la televisión o de las particularidades del grupo social en que se inscriben, por las propias posibilidades comunicativas que ofrezcan las plataformas virtuales donde interactúan.
*La deficiencia de la información lingüístico-auditiva de los SMS y de los chats conlleva la innovación tipográfica que dota al texto de una fuerte carga de oralidad que es un buen sustituto de la voz. Se trata de estrategias conversacionales que se corresponden con la actividad retórica del que habla: intensificadores, creaciones léxicas, onomatopeyas, interjecciones, fórmulas para emitir la comunicación no verbal… que funcionan en el discurso potenciando la expresividad de la conversación al tiempo que es lúdico.
Hasta ahora, un buen número de redes sociales sigue basándose en el lenguaje escrito como forma prioritaria de comunicación entre los usuarios jóvenes. Algo que se puede achacar al hecho de que aún no se ha desarrollado un lenguaje propio en internet y éste sigue estando sujeto, en parte, a la herencia lineal de otras formas de expresión anteriores como el texto o la fotografía. Sin embargo, aunque el texto es imprescindible para la comunicación entre los jóvenes en la red, cada vez observamos cómo los JUM sacan partido de las opciones multimedia que brindan redes sociales como Facebook o Tuiter. Por tanto, podemos adelantar, sin negar la realidad de que el lenguaje de los JUM tiene una gran carga de oralidad, que poco a poco su discurso se desintegra en diversas formas expresivas, ya sean fotos, vídeos, enlaces, grabaciones sonoras, etc...
*En estas conversaciones funciona la «economía lingüística», que consiste en acortar las palabras incluso en los casos en que no es necesario por haber espacio suficiente.
No sólo las nuevas tecnologías son soporte de esta jerga juvenil, sino que además de
estas conversaciones virtuales en las que aflora nuestro lenguaje particular, los jóvenes, y no tan jóvenes, se valen de ellas para lanzar mensajes, frases ingeniosas y filosofías de vida mediante lo que se conoce como «mensajería textil».
No podemos pasar por alto que el lenguaje de los JUM se ve condicionado por la propia inmediatez que impone la tecnología gracias, sobre todo, a las posibilidades de simultaneidad en la comunicación interpersonal. Son célebres, por ejemplo, los 140 caracteres de Twitter o, si nos vamos a los servicios de mensajería instantánea, podemos apreciar cómo la 'filosofía' de la comunicación es muy semejante a la que podría existir en una interacción verbal entre amigos en la calle. Por tanto, los jóvenes prefieren escribir textos espontáneos, escuetos y veloces. A veces, ayudados por las abreviaturas y otras alteraciones que aplican al lenguaje, los JUM consiguen expresarse de manera escrita casi a la misma velocidad a la que hablan.
*Los nuevos soportes de comunicación escrita entre los jóvenes —las bitácoras o blogs, los chats de Internet y los mensajes SMS de los teléfonos móviles, entre los más destacados— propician el desarrollo de una escritura propia del lenguaje juvenil (cuyas características principales son, además de las propias de esta jerga, las abreviaturas, la pérdida de las vocales, la falta de puntuación y acentuación…) que se fortalece frente a la escritura canónica.
El problema surge, como ya se ha dicho, cuando los jóvenes emplean este lenguaje fuera
de las nuevas tecnologías y de la comunicación entre iguales y se debe en gran parte a
una falta de registros que deberían haber adquirido a lo largo de su formación. Son estas interferencias las que hay que evitar ya que podrían contribuir a que la lengua que aprendan las siguientes generaciones hispanohablantes sea cada vez más pobre.
Como se comenta en esta conclusión, muchas veces los JUM trasladan el lenguaje que usan en la red a sus diferentes contextos de su vida offline, lo que provoca que, en cierta manera, se deteriore su capacidad comunicativa y su competencia para adaptar sus discursos a una amplia variedad de situaciones. Muchos profesores, por ejemplo, se quejan de que algunos alumnos cometen errores en los que se percibe claramente la mano de internet, como escribir 'q' en vez de 'que' o usar minúsculas al comienzo de las oraciones. Por tanto, conviene que, desde dos ámbitos separados pero interdependientes como la escuela y la familia, se trabaje en la divulgación de los diferentes registros que tiene nuestra lengua.
*Para algunos, el lenguaje juvenil en sí sería intrínsicamente enriquecedor pues se trataría de un nuevo código de comunicación reservado para ciertas situaciones comunicativas. En este caso no constituye un mal que haya que atajar sino un
bien que debe fomentarse y hacerse conocer entre los no tan jóvenes, si no para su empleo, sí para su comprensión. No obstante, para otros investigadores, el lenguaje juvenil es pobre e incorrecto y exponen que las causas no solo hay que buscarlas en las nuevas tecnologías, chats o SMS, sino también en el nuevo sistema educativo, en el que se han reducido las horas de lengua y literatura y permite a los estudiantes
pasar de curso pese a que suspendan asignaturas.
Volvemos de nuevo a las dos líneas de pensamiento que apuntamos en el post anterior, aunque, como se puede comprobar, el veredicto de los detractores del ciberlenguaje empleado por los jóvenes también achaca el problema a otros posibles culpables de la situación. En todo caso, lo que es innegable es que no todo el lenguaje observado en las redes sociales es incorrecto sino simplemente 'diferente'. Como sabemos, y por mucho que nos pese, poco a poco la comunicación humana se va decantando por lo audiovisual habida cuenta del gran poder sintetizador y emocional que tiene la imagen. Esa tendencia origina, consecuentemente, que intentemos expresar mucho con pocas palabras o con una sola imagen o con varios formatos audiovisuales ilustrativos o con enlaces a otras fuentes icónicas. Sin embargo, y a pesar de que el lenguaje escrito tiene que competir con muchos adversarios, no es menos cierto que éste puede ser enriquecido, renovado o ampliado por esos otros formatos expresivos. En este sentido, nuestras primeras incursiones en la narrativa digital nos están demostrando que el lenguaje escrito sigue siendo imprescindible incluso en las experniencias más innovadoras, aportando nuevos caminos creativos a la no linealidad e hipertextualidad.
Para terminar, quiero cerrar este post con una conclusión que refleja a la perfección el estado de la cuestión: Los jóvenes revolucionan el lenguaje cuando lo hacen suyo y no es necesario que hagan un uso correcto del idioma, sino un uso propio que les sirva para comunicarse entre ellos. Esto hace que si queremos escribir para ellos tengamos que robarles el lenguaje y aun así es difícil conseguir que nos crean.
Desde Generación Net, nosotros intentaremos al menos tomar prestado ese lenguaje para analizarlo, si es posible, con su ayuda.
Fuente: Revista Donde dice...'El español de los jóvenes' Julio-Septiembre 2008
http://www.fundeu.es/recursos-revista.html
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sábado, 7 de mayo de 2011
Yin y Yang
Cuando hablamos de las variaciones que se están produciendo en un aspecto de la actividad humana, tomando como ejemplo el objeto de investigación que vamos a analizar en esta asignatura, siempre existen, como mínimo, dos visiones antitéticas acerca de ese fenómeno. En el ciberlenguaje ocurre otro tanto de lo mismo.
En este caso, las dos posturas más evidentes en relación con los usos que hacen los JUM del ciberlenguaje son las siguientes:
Por un lado, las de aquellos que interpretan que, a pesar de estar mejor comunicados que antes gracias a internet, el lenguaje está empobreciéndose a pasos agigantados. Esta tendencia a un peor lenguaje se debe, entre otros factores, a un uso deliberado del registro informal, la tolerancia hacia los errores gramáticales, la profusión de abreviaturas, la sustitución de expresiones escritas por iconos simplificadores, la superficialidad en el contenido de los mensajes o la redundancia que se percibe en muchos de ellos.
Esta perspectiva 'vacunadora' sería la que, por ejemplo, se manifiesta en personalidades como el Premio Nobel de Literatura, Mario Vargas Llosa:
Según esta manera de ver, el lenguaje que los jóvenes utilizan en las redes sociales produce como resultado una nueva modalidad mucho más banal, superficial y limitada que repercutirá en nuestra capacidad expresiva.
Por otro lado, el segundo punto de vista claramente diferenciado es el de aquellos que, pese a la existencia de peligros como los que cita Vargas Llosa, entienden que el ciberlenguaje no está reñido con otros usos del lenguaje. Es decir, que una cosa es cómo nos comunicamos, por ejemplo, en las redes sociales, y otra muy distinta cómo nos comunicamos en otros soportes o en otros contextos de una mayor formalidad. Según esta nueva 'tradición', el ciberlenguaje es, como dijimos en el post anterior, una variedad más y, como tal, se independiza de otras por rasgos como la flexibilidad del vocabulario, la utilización de diversos lenguajes (vídeo, fotos, audio, texto, enlaces) o la síntesis en la manera de escribir. En definitiva, esta postura quiere decir que, aunque se altere el lenguaje al que estábamos acostumbrados de un modo profundo, ello no significa que vaya a sustituir poco a poco a otras variedades con más solera o que vaya a cambiar progresivamente el lenguaje formal, culto, académico o como se quiera calificar que utilizamos en otras situaciones de nuestra vida.
Una muestra de esta forma de pensar la tenemos en un investigador británico, David Crystal, de la Universidad de Cambridge, que sostiene que "la web es un nuevo medio lingüístico, mucho más dinámico que la escritura tradicional", o en las investigadoras portuguesas Melo y Araújo que piensan que el ciberlenguaje se corresponde con un "uso deliberadamente informal, económico y creativo, con el objetivo de hacer la comunicación más expresiva, más atractiva, más flexible, más lúdica e incluso más elocuente; un uso deliberadamente coloquial, que
captura algunos elementos de la oralidad y que se apropia de ellos en un proceso dinámico, creador y desafiante, revelador de una identidad efusiva que se expande por y para la comunicación".
Seguramente, aunque estamos en los inicios de nuestra aproximación, en el punto intermedio de ambas perspectivas estará la clave para juzgar, en su justa medida, el fenómeno del lenguaje de los JUM en las redes sociales.
En este caso, las dos posturas más evidentes en relación con los usos que hacen los JUM del ciberlenguaje son las siguientes:
Por un lado, las de aquellos que interpretan que, a pesar de estar mejor comunicados que antes gracias a internet, el lenguaje está empobreciéndose a pasos agigantados. Esta tendencia a un peor lenguaje se debe, entre otros factores, a un uso deliberado del registro informal, la tolerancia hacia los errores gramáticales, la profusión de abreviaturas, la sustitución de expresiones escritas por iconos simplificadores, la superficialidad en el contenido de los mensajes o la redundancia que se percibe en muchos de ellos.
Esta perspectiva 'vacunadora' sería la que, por ejemplo, se manifiesta en personalidades como el Premio Nobel de Literatura, Mario Vargas Llosa:
Según esta manera de ver, el lenguaje que los jóvenes utilizan en las redes sociales produce como resultado una nueva modalidad mucho más banal, superficial y limitada que repercutirá en nuestra capacidad expresiva.
Por otro lado, el segundo punto de vista claramente diferenciado es el de aquellos que, pese a la existencia de peligros como los que cita Vargas Llosa, entienden que el ciberlenguaje no está reñido con otros usos del lenguaje. Es decir, que una cosa es cómo nos comunicamos, por ejemplo, en las redes sociales, y otra muy distinta cómo nos comunicamos en otros soportes o en otros contextos de una mayor formalidad. Según esta nueva 'tradición', el ciberlenguaje es, como dijimos en el post anterior, una variedad más y, como tal, se independiza de otras por rasgos como la flexibilidad del vocabulario, la utilización de diversos lenguajes (vídeo, fotos, audio, texto, enlaces) o la síntesis en la manera de escribir. En definitiva, esta postura quiere decir que, aunque se altere el lenguaje al que estábamos acostumbrados de un modo profundo, ello no significa que vaya a sustituir poco a poco a otras variedades con más solera o que vaya a cambiar progresivamente el lenguaje formal, culto, académico o como se quiera calificar que utilizamos en otras situaciones de nuestra vida.
Una muestra de esta forma de pensar la tenemos en un investigador británico, David Crystal, de la Universidad de Cambridge, que sostiene que "la web es un nuevo medio lingüístico, mucho más dinámico que la escritura tradicional", o en las investigadoras portuguesas Melo y Araújo que piensan que el ciberlenguaje se corresponde con un "uso deliberadamente informal, económico y creativo, con el objetivo de hacer la comunicación más expresiva, más atractiva, más flexible, más lúdica e incluso más elocuente; un uso deliberadamente coloquial, que
captura algunos elementos de la oralidad y que se apropia de ellos en un proceso dinámico, creador y desafiante, revelador de una identidad efusiva que se expande por y para la comunicación".
Seguramente, aunque estamos en los inicios de nuestra aproximación, en el punto intermedio de ambas perspectivas estará la clave para juzgar, en su justa medida, el fenómeno del lenguaje de los JUM en las redes sociales.
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El ciberlenguaje
Confirmado ya que mi proyecto sobre esta asignatura versará sobre el lenguaje de los JUM en las redes sociales, he decidido comenzar con una suerte de introducción para definir qué tiene de característica esta forma de comunicación desarrollada en los espacios digitales.
Para ir de lo más general a lo particular, empezaré diciendo que por lenguaje podemos entender una herramienta comunicativa básica. Ahora bien, ¿es el lenguaje que emplean los jóvenes usuarios de medios en internet el mismo que se viene utilizando en la comunicación oral o en la comunicación escrita? Es evidente que no. Por tanto, la primera medida de precaución sería subrayar que el lenguaje de los JUM responde a un estilo o modo de comunicar diferente a los que se han practicado desde tiempos rémotos. Algunos investigadores incluso lo enmarcan dentro de una variedad lingüística con plena validez.
"El ciberlenguaje se presenta como una variedad heterogénea, sumamente creativa y en evolución", dicen Giammatteo y Albano (2009).
Podemos inferir que el lenguaje, consecuentemente, es un fenómeno vivo, en permanente progreso, que se nutre del contexto en que se desarrolla y que en parte también está condicionado por las tecnologías a través de los cuales los seres humanos se comunican. En breves palabras, el lenguaje es algo, por su propia naturaleza, permeable.
Hoy en día, el soporte por autonomasia en lo que a comunicación se refiere no es otro que internet, cuyas peculiaridades (entre otras, la inmediatez, la interactividad y la convergencia de diferentes formas de expresión escrita, oral, icónica...) han alterado profundamente el lenguaje que se utiliza en cada uno de sus rincones.
Pero en esa mutación que se está registrando en el lenguaje, además, no podemos obviar otra realidad que pone en evidencia hasta qué punto internet ha supuesto una revolución en relación a otras tecnologías precedentes. Y es el hecho de que, en comparación con medios como la televisión o la radio, la red de redes y, especialmente tras la conquista de la web 2.0, concede a los usuarios un papel protagonista en la propia evolución del lenguaje.
Por ejemplo, a diferencia de la tele, que impuso, en su lógica de comunicación vertical, unos determinados usos del lenguaje a las audiencias (además, vinieron con ella palabras importadas de otras idiomas como los realities, que hemos incorporado plenamente a nuestro cajón de sastre), la web social destaca por permitir, como canal, que los usuarios interactúen entre sí de un modo horizontal, lo que trae como consecuencia que tengan una responsabilidad directa en la manipulación que se hace del lenguaje y, por consiguiente, en la formación de ese ciberlenguaje que estamos empezando a proyectar. Como dice Ernesto Antonio Parrilla, en un interesante ensayo titulado 'Alteraciones del lenguaje en la era digital', "la principal característica de esta nueva realidad es que no son los medios los que imponen el cambio, sino sus usuarios".
Podemos decir, así, que el ser humano ha recuperado parcialmente la potestad de intervenir en el lenguaje que se practica de una manera tecnológicamente mediada, lo que no deja de ser una buena noticia habida cuenta de los riesgos inherentes a la concentración de poder en unos pocos medios de los llamados ahora 'tradicionales'. Sin embargo, con esta democratización del lenguaje, tampoco queremos lanzar un mensaje favorable en torno a las alteraciones que está sufriendo nuestro sistema de comunicación más esencial en la red. Creemos que, como analizadores, no debemos, de partida, ni alabar ni criticar desde un paradigma vacunador los usos de este ciberlenguaje. La hipótesis que, por así decirlo, queremos demostrar es que, más allá de su corrección o incorrección, constituye una variedad lingüística por derecho propio y examinar cómo los jóvenes, grandes responsables del camino que tome en el futuro esta nueva forma de expresión, hacen uso de ella en sus interacciones.
En este acercamiento que pretendemos acometer nos centraremos en el ciberlenguaje que se practica en redes sociales como Facebook, Tuenti o Hi5, por mencionar algunas de ellas.
Para ir de lo más general a lo particular, empezaré diciendo que por lenguaje podemos entender una herramienta comunicativa básica. Ahora bien, ¿es el lenguaje que emplean los jóvenes usuarios de medios en internet el mismo que se viene utilizando en la comunicación oral o en la comunicación escrita? Es evidente que no. Por tanto, la primera medida de precaución sería subrayar que el lenguaje de los JUM responde a un estilo o modo de comunicar diferente a los que se han practicado desde tiempos rémotos. Algunos investigadores incluso lo enmarcan dentro de una variedad lingüística con plena validez.
"El ciberlenguaje se presenta como una variedad heterogénea, sumamente creativa y en evolución", dicen Giammatteo y Albano (2009).
Podemos inferir que el lenguaje, consecuentemente, es un fenómeno vivo, en permanente progreso, que se nutre del contexto en que se desarrolla y que en parte también está condicionado por las tecnologías a través de los cuales los seres humanos se comunican. En breves palabras, el lenguaje es algo, por su propia naturaleza, permeable.
Hoy en día, el soporte por autonomasia en lo que a comunicación se refiere no es otro que internet, cuyas peculiaridades (entre otras, la inmediatez, la interactividad y la convergencia de diferentes formas de expresión escrita, oral, icónica...) han alterado profundamente el lenguaje que se utiliza en cada uno de sus rincones.
Pero en esa mutación que se está registrando en el lenguaje, además, no podemos obviar otra realidad que pone en evidencia hasta qué punto internet ha supuesto una revolución en relación a otras tecnologías precedentes. Y es el hecho de que, en comparación con medios como la televisión o la radio, la red de redes y, especialmente tras la conquista de la web 2.0, concede a los usuarios un papel protagonista en la propia evolución del lenguaje.
Por ejemplo, a diferencia de la tele, que impuso, en su lógica de comunicación vertical, unos determinados usos del lenguaje a las audiencias (además, vinieron con ella palabras importadas de otras idiomas como los realities, que hemos incorporado plenamente a nuestro cajón de sastre), la web social destaca por permitir, como canal, que los usuarios interactúen entre sí de un modo horizontal, lo que trae como consecuencia que tengan una responsabilidad directa en la manipulación que se hace del lenguaje y, por consiguiente, en la formación de ese ciberlenguaje que estamos empezando a proyectar. Como dice Ernesto Antonio Parrilla, en un interesante ensayo titulado 'Alteraciones del lenguaje en la era digital', "la principal característica de esta nueva realidad es que no son los medios los que imponen el cambio, sino sus usuarios".
Podemos decir, así, que el ser humano ha recuperado parcialmente la potestad de intervenir en el lenguaje que se practica de una manera tecnológicamente mediada, lo que no deja de ser una buena noticia habida cuenta de los riesgos inherentes a la concentración de poder en unos pocos medios de los llamados ahora 'tradicionales'. Sin embargo, con esta democratización del lenguaje, tampoco queremos lanzar un mensaje favorable en torno a las alteraciones que está sufriendo nuestro sistema de comunicación más esencial en la red. Creemos que, como analizadores, no debemos, de partida, ni alabar ni criticar desde un paradigma vacunador los usos de este ciberlenguaje. La hipótesis que, por así decirlo, queremos demostrar es que, más allá de su corrección o incorrección, constituye una variedad lingüística por derecho propio y examinar cómo los jóvenes, grandes responsables del camino que tome en el futuro esta nueva forma de expresión, hacen uso de ella en sus interacciones.
En este acercamiento que pretendemos acometer nos centraremos en el ciberlenguaje que se practica en redes sociales como Facebook, Tuenti o Hi5, por mencionar algunas de ellas.
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jueves, 5 de mayo de 2011
El lenguaje de los JUM
Es tarde ya, pero no me quería despedir de este día tan largo sin hablar de la temática de mi propuesta para la asignatura de Generación Net. Aunque aún está supeditada a la aprobación de nuestro profesor, César Bernal, lo cierto es que me encantaría poder estudiarla aprovechando que los jóvenes tienen mucho que decir en ella. Me refiero, como ya se puede deducir del título de este post, a los cambios que los JUM están ocasionando en el lenguaje y, más concretamente, el de las redes sociales.
Partiendo del hecho de que no es una temática del todo original (seguro que ya se han hecho muchos análisis), me interesa, como futuro profesor de Lengua y Literatura que quiero ser, analizar de qué forma se usa el lenguaje en entornos como Facebook o Tuenti y contrastar la información bibliográfica que encuentre sobre este tema con los usos que detecte en un grupo de jóvenes al que tengo acceso. Las preguntas que me hago de partida son: ¿Qué cambios se producen en el lenguaje escrito y qué responsabilidad tienen los JUM en ello? ¿Qué de bueno y de peligroso tiene ese nuevo vocabulario? ¿De qué forma se inventan nuevas palabras o se acortan otras existentes? ¿Tienen algún significado estos usos 'incorrectos' del lenguaje para los JUM? ¿Son conscientes de los riesgos que entraña el usar de una forma, digamos subversiva, el lenguaje?
Para dar mis primeros pasos sobre la materia quería dejar dos pequeñas aportaciones: un vídeo en el que hablan del lenguaje de los sms del móvil (muy vinculado con el que se utiliza en las redes sociales, aunque las limitaciones de espacio son mayores) y un enlace al diccionario que la Asociación de Usuarios de Internet está elaborando con expresiones extraídas de móviles y de internet. Espero que ambas aportaciones me sirvan como punto de partida antes de encarar este difícil trayecto. En cuanto tenga el OK de César, me pondré a indagar.
http://www.diccionariosms.com/contenidos/sms_index.php3?body=consultarsms
Partiendo del hecho de que no es una temática del todo original (seguro que ya se han hecho muchos análisis), me interesa, como futuro profesor de Lengua y Literatura que quiero ser, analizar de qué forma se usa el lenguaje en entornos como Facebook o Tuenti y contrastar la información bibliográfica que encuentre sobre este tema con los usos que detecte en un grupo de jóvenes al que tengo acceso. Las preguntas que me hago de partida son: ¿Qué cambios se producen en el lenguaje escrito y qué responsabilidad tienen los JUM en ello? ¿Qué de bueno y de peligroso tiene ese nuevo vocabulario? ¿De qué forma se inventan nuevas palabras o se acortan otras existentes? ¿Tienen algún significado estos usos 'incorrectos' del lenguaje para los JUM? ¿Son conscientes de los riesgos que entraña el usar de una forma, digamos subversiva, el lenguaje?
Para dar mis primeros pasos sobre la materia quería dejar dos pequeñas aportaciones: un vídeo en el que hablan del lenguaje de los sms del móvil (muy vinculado con el que se utiliza en las redes sociales, aunque las limitaciones de espacio son mayores) y un enlace al diccionario que la Asociación de Usuarios de Internet está elaborando con expresiones extraídas de móviles y de internet. Espero que ambas aportaciones me sirvan como punto de partida antes de encarar este difícil trayecto. En cuanto tenga el OK de César, me pondré a indagar.
http://www.diccionariosms.com/contenidos/sms_index.php3?body=consultarsms
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